La Fundación Banco de Alimentos de Madrid (BAM) participó, el pasado día 3 de marzo, en la Jornada sobre la implantación de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario (LPPDA): convertirla en oportunidad. En ella la que participaron los principales agentes de la cadena alimentaria, entre ellos Gema Escrivá de Romaní, como Directora General del Banco de Alimentos de Madrid (BAM), que participó en una de las dos mesas de debate.
A la jornada asistió también, como represente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA),
Helena de Miguel: Ingeniera del Estado en la Dirección General de Alimentación, que inició el evento hablando del Plan Integral del Ministerio y de la Estrategia de alimentación para España, un programa diseñado para buscar la excelencia alimentaria, en el que se integran las políticas del MAPA y dos de los programas ya en marcha: “Alimentos con 7 vidas” y “Aquí no se tira nada”.
Sobre la LPPDA, y en relación con la industria, señaló que pone el foco en la prevención, la sensibilización y la generación de conocimiento de todos los agentes de la cadena, y que consta de dos partes: Prevención (con la necesidad de realizar un autodiagnóstico y de establecer un Plan de actuación y Gestión, estableciendo jerarquías, ya que el Plan es adaptable, sobre el destino de los alimentos: bancos de alimentos, comida animal, compost, etc.
De cara a las entidades sociales: recordó cuatro aspectos a cumplir: la necesidad de registrar la trazabilidad de los alimentos, entradas y salidas, dedicar los alimentos a personas en vulnerabilidad sin discriminación, y la prohibición de comercializarlos.
Señaló también que la Ley marca un plan de sanciones (leves, graves o muy graves) con multas por incumplimiento, aunque con posibilidad de subsanación. Cerró su intervención con una frase del Ministro Luis Planas: “no hay alimento más caro que el que se tira a la basura”.
Gema Escrivá de Romaní, formó parte de la mesa de debate: “Soluciones a los excedentes” junto a Javier Jiménez de Effiwaste, Iván Martínez de Too Good to Go y Alejandro Arranz del Grupo Mahou. En cuanto al papel del Banco de Alimentos de Madrid y el problema que resuelve gestionando los excedentes, destacó los siguientes puntos:
- 30 años ayudando a los donantes a gestionar sus excedentes de alimentos, dándoles la oportunidad de que lleguen a personas vulnerables.
Excedentes, no desperdicio, ya que parece un término más adecuado.
- El BAM aligera las cuentas de resultados porque emite certificados de donación para que el donante pueda desgravar, y a la administración le alivia el coste que le supondría dar una comida diaria a más de 100.000 personas de la CAM.
- Escrivá de Romaní señaló también que buscamos el entendimiento y dio un ejemplo: la Ley se aplica igual a todos los agentes. Industria, HORECA y distribución. Pero tienen problemáticas muy distintas. HORECA es muy complejo, en el BAM se están haciendo pilotos por la problemática que presentan: costes asociados, no romper cadenas de frío y calor, etc.
- Hay que llegar a un buen entendimiento y escuchar, no solo es firmar el convenio, sino entender las necesidades y la problemática. El BAM es un colaborador que ayuda a llegar a un convenio que satisfaga a ambas partes.
- Para concluir, señaló que hay puntos que no están claros, hablamos con más de 300 empresas donantes y vemos que hay inseguridades, también lentitud para llegar al plazo.
- Una pregunta quedó por resolver: que ocurrirá el 3 de abril si una empresa quiere donar y no tiene firmado el convenio. Según la Ley, no podría aceptarse, pero iría en contra de esta.
La jornada concluyó con un taller participativo entre todos los asistentes.