La vivienda y la alimentación absorben más de la mitad del gasto de las familias en pobreza, según un nuevo informe de EAPN‑ES

Un nuevo informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en España (EAPN‑ES) revela una fotografía contundente sobre la realidad económica de los hogares en situación de vulnerabilidad: más del 59% de su gasto total se concentra únicamente en vivienda, suministros y alimentación, lo que deja el resto de las necesidades en un plano secundario o directamente insatisfechas.
El estudio, titulado “La cesta de la compra de familias en riesgo de pobreza y exclusión social”, analiza los patrones de consumo de los hogares con menos recursos a partir de datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares de 2024, entrevistas individuales y grupos de discusión con personas afectadas y profesionales del sector social.
Según el informe, la vivienda y los gastos asociados (alquiler, luz, gas y agua) representan el bloque más elevado del presupuesto: 40,9% entre los hogares más pobres.
La organización advierte de que este esfuerzo económico es más del doble que el de los hogares con rentas más altas, y que está directamente relacionado con situaciones crecientes de pobreza energética, tanto por racionar el uso del hogar como por pagar importes excesivos para mantenerlo en condiciones básicas.
La segunda gran partida es la alimentación, que alcanza el 18,7% del gasto. Las familias optan por productos baratos y energéticamente densos -carbohidratos, carnes económicas, legumbres o lácteos- y reducen el consumo de alimentos frescos como el pescado, las frutas, o las verduras de mayor precio. El informe señala que esta tendencia no solo responde al coste, sino también a la falta de tiempo y recursos para cocinar, lo que incrementa la dependencia de platos preparados más asequibles.
EAPN‑ES concluye que los hogares en riesgo de pobreza viven en un estado constante de “frugalidad extrema”, donde el precio es el factor determinante en todas las decisiones de compra. Esta situación tiene impactos directos en la salud, en la calidad de vida, en la igualdad de género -por la mayor carga de cuidados y el mayor coste de la ropa femenina- y la cohesión social.
En este contexto, la ayuda y el trabajo del BAM es esencial para que muchas personas atendidas a través de entidades sociales por nuestra organización tengan una situación de vida más digna con acceso a alimentos básicos.
Premio Extraordinario Alimentos de España 2019
Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2012
Medalla de Plata Madrid 2009 

